1. Consecuencias de la Anorexia y la
Bulimia.
1.1 Consecuencias de la Anorexia.
Las
consecuencias son debidas a la propia delgadez y a las acciones realizadas para
conseguir la pérdida de peso. Las manifestaciones secundarias a la delgadez se
resuelven cuando el peso aumenta.
Si
la restricción alimentaria se inicia antes de la pubertad, la afectación física
es mayor debido a que la falta de ingesta provoca pérdida de peso y detención
del crecimiento; una vez pasada la pubertad, aunque se coma bien, ya no se
crece porque los huesos largos han quedado soldados.
Con
la pérdida de peso también se pierde la capa de grasa que se halla situada
debajo de la piel, aumentando así la sensibilidad a la temperatura ambiental.
Las manos y pies fríos, la piel seca y el cabello sin brillo y quebradizo, al
igual que las uñas. Suele aparecer un vello fino y largo como una pelusa,
llamado lanugo, en zonas donde normalmente no hay vello (espalda, brazos,
mejillas). También se aprecian alteraciones en la pigmentación, protuberancias
Oseas y el vientre hundido.
7.1.1. Alteraciones cardiovasculares. Las
pulsaciones cardiacas disminuyen y la presión arterial baja; esto a veces produce
mareos y arritmias (alteraciones del ritmo cardiaco) que pueden causar un paro
cardiaco y, como consecuencia, la muerte. La circulación sanguínea de la
periferia del cuerpo disminuida favorece que brazos y piernas estén fríos y
azulados.
7.1.2. Alteraciones gastrointestinales. Náuseas,
vómitos, diarreas debidas al abuso de laxantes, estreñimiento, sensación de
saciedad precoz a causa de digestiones lentas y dolores abdominales son las
alteraciones habituales.
7.1.3. Alteraciones sanguíneas. Anemia
debida a la falta de hierro y de ácido fólico en la alimentación.
7.1.4. Alteraciones hormonales. Muchas
son secundarias a la delgadez y se recuperan cuando el peso aumenta. La
alteración en la secreción de las hormonas ováricas y el bajo peso provocan la
perdida de la menstruación.
7.1.5. Alteraciones óseas. Los
huesos se debilitan porque la masa ósea disminuye, pudiéndose fracturar con
facilidad. Si el inicio de la restricción alimentaria ocurre antes de la
pubertad, dará lugar a baja estatura.
7.1.6. Alteraciones psíquicas. Muchos
pacientes sufren trastornos afectivos, ansiedad y síntomas
obsesivo-compulsivos. Los rasgos obsesivos suelen ser muy intensos y hallarse
centrados en el tema alimentario. En ocasiones, los fuertes sentimientos de
culpa y desesperación cuando no consiguen controlar el peso provocan ideas, e
incluso intentos, de suicidio. El sueño disminuye en calidad, cantidad y
profundidad.
A
medida que avanza el cuadro clínico, abandonan sus actividades laborales o
académicas porque no son capaces de centrarse en ellas.
7.1.7. Inanición (Hambre). Insomnio,
estreñimiento, dificultad para concentrarse o pensar de forma clara, depresión,
sentimiento de frío, huesos frágiles que se rompen fácilmente, los músculos se
debilitan y llega a resultar un esfuerzo el hacer cualquier cosa, muerte.
7.1.8. Vomitar. El
ácido del estómago disuelve el esmalte de los dientes, cara hinchada (debido al
agrandamiento de las glándulas salivares), latidos cardiacos irregulares,
debilidad muscular, daño renal, convulsiones epilépticas.
7.1.9. Laxantes. Dolores
intestinales persistentes, dedos hinchados, lesiones en los músculos
intestinales que pueden conducir a estreñimiento crónico.
1.2 Consecuencias de la Bulimia.
Las
consecuencias más importantes se derivan de los vómitos y del abuso de
laxantes. En general, presentan cansancio físico y psíquico, con disminución de
los rendimientos escolares y laborales; acaban por abandonar totalmente sus
obligaciones, su aseo y su persona.
7.2.1. Alteraciones digestivas. Son
las más frecuentes, entre las que destacan úlceras en el esófago, por el paso
del contenido del estómago a la boca; aumento del tamaño de las glándulas
salivares, dilataciones del estómago o rotura, ya sea por la ingesta masiva o
por el esfuerzo al vomitar; pérdida significativa del esmalte dental y
aparición de caries dentales; callosidades en las manos (signo de Russell), por
el paso acido del vomito auto provocado por el dorso de la mano.
7.2.2. Alteraciones respiratorias. Puede
aparecer ronquera crónica e infecciones pulmonares por la aspiración hacia el
pulmón de alimentos al vomitar.
7.2.3. Alteraciones cardiovasculares. Alteraciones
del ritmo cardíaco secundarias al déficit en potasio a causa de las conductas purgativas
ya sean los vómitos o el abuso de laxantes, que pueden ocasionar la muerte.
7.2.4. Alteraciones sanguíneas. Puntos
rojizos en cara y cuello por roturas de pequeños vasos sanguíneos, al igual que
hemorragias en la conjuntiva de los ojos.
7.2.5. Alteraciones neurológicas. Se
produce atrofia del cerebro y pueden tener crisis convulsivas (epilépticas).
7.2.6. Alteraciones hormonales. Es
posible que tengan dos ciclos menstruales normales, aunque lo habitual es que
presenten irregularidades menstruales o amenorrea, al igual que las anorexias.
7.2.7. Alteraciones renales. A
consecuencia de los vómitos y las diarreas se producen deshidratación y
alteraciones en los niveles de potasio, sodio y cloro.
7.2.8. Alteraciones psíquicas. La
depresión aparece tanto como causa como consecuencia.
Casi
la mitad de los casos tienen o han tenido un trastorno afectivo. Las
alteraciones más frecuentes son las siguientes:
·
Intentos de suicidio
·
Consumo de drogas o alcohol (7-10%)
·
Trastornos de pánico
·
Ansiedad, no solo antes del atracón, sino
acompañando al descontrol que favorece su desencadenamiento.
·
Fobia social, es decir, evitan relacionarse
con la gente o salir, porque no se gustan. Esto en ocasiones puede ser la causa
definitiva de abandono del trabajo o estudios.
·
Irritabilidad.
·
Alteraciones del sueño.
·
Alteraciones de la personalidad.
·
Cleptomanía (impulso obsesivo e incontrolable
de robar objetos sin valor monetario ni sentimental alguno).
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