martes, 4 de noviembre de 2014



1.   Consecuencias de la Anorexia y la Bulimia.

1.1  Consecuencias de la Anorexia.
Las consecuencias son debidas a la propia delgadez y a las acciones realizadas para conseguir la pérdida de peso. Las manifestaciones secundarias a la delgadez se resuelven cuando el peso aumenta.
Si la restricción alimentaria se inicia antes de la pubertad, la afectación física es mayor debido a que la falta de ingesta provoca pérdida de peso y detención del crecimiento; una vez pasada la pubertad, aunque se coma bien, ya no se crece porque los huesos largos han quedado soldados.
Con la pérdida de peso también se pierde la capa de grasa que se halla situada debajo de la piel, aumentando así la sensibilidad a la temperatura ambiental. Las manos y pies fríos, la piel seca y el cabello sin brillo y quebradizo, al igual que las uñas. Suele aparecer un vello fino y largo como una pelusa, llamado lanugo, en zonas donde normalmente no hay vello (espalda, brazos, mejillas). También se aprecian alteraciones en la pigmentación, protuberancias Oseas y el vientre hundido.

7.1.1. Alteraciones cardiovasculares. Las pulsaciones cardiacas disminuyen y la presión arterial baja; esto a veces produce mareos y arritmias (alteraciones del ritmo cardiaco) que pueden causar un paro cardiaco y, como consecuencia, la muerte. La circulación sanguínea de la periferia del cuerpo disminuida favorece que brazos y piernas estén fríos y azulados.
7.1.2. Alteraciones gastrointestinales. Náuseas, vómitos, diarreas debidas al abuso de laxantes, estreñimiento, sensación de saciedad precoz a causa de digestiones lentas y dolores abdominales son las alteraciones habituales.
7.1.3. Alteraciones sanguíneas. Anemia debida a la falta de hierro y de ácido fólico en la alimentación.
7.1.4. Alteraciones hormonales. Muchas son secundarias a la delgadez y se recuperan cuando el peso aumenta. La alteración en la secreción de las hormonas ováricas y el bajo peso provocan la perdida de la menstruación.


7.1.5. Alteraciones óseas. Los huesos se debilitan porque la masa ósea disminuye, pudiéndose fracturar con facilidad. Si el inicio de la restricción alimentaria ocurre antes de la pubertad, dará lugar a baja estatura.
7.1.6. Alteraciones psíquicas. Muchos pacientes sufren trastornos afectivos, ansiedad y síntomas obsesivo-compulsivos. Los rasgos obsesivos suelen ser muy intensos y hallarse centrados en el tema alimentario. En ocasiones, los fuertes sentimientos de culpa y desesperación cuando no consiguen controlar el peso provocan ideas, e incluso intentos, de suicidio. El sueño disminuye en calidad, cantidad y profundidad.
A medida que avanza el cuadro clínico, abandonan sus actividades laborales o académicas porque no son capaces de centrarse en ellas.
7.1.7. Inanición (Hambre). Insomnio, estreñimiento, dificultad para concentrarse o pensar de forma clara, depresión, sentimiento de frío, huesos frágiles que se rompen fácilmente, los músculos se debilitan y llega a resultar un esfuerzo el hacer cualquier cosa, muerte.
7.1.8. Vomitar. El ácido del estómago disuelve el esmalte de los dientes, cara hinchada (debido al agrandamiento de las glándulas salivares), latidos cardiacos irregulares, debilidad muscular, daño renal, convulsiones epilépticas.
7.1.9. Laxantes. Dolores intestinales persistentes, dedos hinchados, lesiones en los músculos intestinales que pueden conducir a estreñimiento crónico.



1.2  Consecuencias de la Bulimia.
Las consecuencias más importantes se derivan de los vómitos y del abuso de laxantes. En general, presentan cansancio físico y psíquico, con disminución de los rendimientos escolares y laborales; acaban por abandonar totalmente sus obligaciones, su aseo y su persona.
7.2.1. Alteraciones digestivas. Son las más frecuentes, entre las que destacan úlceras en el esófago, por el paso del contenido del estómago a la boca; aumento del tamaño de las glándulas salivares, dilataciones del estómago o rotura, ya sea por la ingesta masiva o por el esfuerzo al vomitar; pérdida significativa del esmalte dental y aparición de caries dentales; callosidades en las manos (signo de Russell), por el paso acido del vomito auto provocado por el dorso de la mano.
7.2.2. Alteraciones respiratorias. Puede aparecer ronquera crónica e infecciones pulmonares por la aspiración hacia el pulmón de alimentos al vomitar.
7.2.3. Alteraciones cardiovasculares. Alteraciones del ritmo cardíaco secundarias al déficit en potasio a causa de las conductas purgativas ya sean los vómitos o el abuso de laxantes, que pueden ocasionar la muerte.
7.2.4. Alteraciones sanguíneas. Puntos rojizos en cara y cuello por roturas de pequeños vasos sanguíneos, al igual que hemorragias en la conjuntiva de los ojos.
7.2.5. Alteraciones neurológicas. Se produce atrofia del cerebro y pueden tener crisis convulsivas (epilépticas).
7.2.6. Alteraciones hormonales. Es posible que tengan dos ciclos menstruales normales, aunque lo habitual es que presenten irregularidades menstruales o amenorrea, al igual que las anorexias.
7.2.7. Alteraciones renales. A consecuencia de los vómitos y las diarreas se producen deshidratación y alteraciones en los niveles de potasio, sodio y cloro.






7.2.8. Alteraciones psíquicas. La depresión aparece tanto como causa como consecuencia.
Casi la mitad de los casos tienen o han tenido un trastorno afectivo. Las alteraciones más frecuentes son las siguientes:
·         Intentos de suicidio
·         Consumo de drogas o alcohol (7-10%)
·         Trastornos de pánico
·         Ansiedad, no solo antes del atracón, sino acompañando al descontrol que favorece su desencadenamiento.
·         Fobia social, es decir, evitan relacionarse con la gente o salir, porque no se gustan. Esto en ocasiones puede ser la causa definitiva de abandono del trabajo o estudios.
·         Irritabilidad.
·         Alteraciones del sueño.
·         Alteraciones de la personalidad.
·         Cleptomanía (impulso obsesivo e incontrolable de robar objetos sin valor monetario ni sentimental alguno).

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